Cena en el jardín de Can Casellas a la hora dorada, con mesas vestidas bajo los árboles Atardecer sobre el jardín de Can Casellas con mesas preparadas Paella de marisco recién hecha en Can Casellas
Masía de 1283 · Cocina catalana · Tordera

Aquí se come y se celebra desde hace 740 años.

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Abierto de lunes a domingo

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Conoce Can Casellas

Desde 1283

Can Casellas es la segunda casa más antigua de Tordera: una masía documentada desde el año 1283.

Se restauró en 2006 sin disfrazarla: la piedra a la vista, la madera, los volúmenes de siempre. Lo que ves no es un decorado que imita lo antiguo. Es lo antiguo, cuidado. Y eso, en una mesa o en una boda, se nota.

Una casa, tres maneras de vivirla

Comer, celebrar, recordar.

La misma cocina que hace tu arroz de domingo es la que monta el banquete de una boda de noventa. El mismo jardín. La misma gente. Cambia la ocasión, no la casa.

740 años en cuatro capítulos

De masía payesa a mesa puesta.

1283

La primera piedra

Se levanta la masía en el Veïnat de Sant Jaume, junto al camino de Tordera. Muros de piedra de más de un metro. La casa que hoy pisas es, en esencia, esta misma.

Siglos XIV–XX

Siete siglos de vida payesa

Generaciones de campo, cosechas y celebraciones familiares entre estas paredes. La masía sobrevive a todo lo que pasa por delante — y en Cataluña, en 700 años, pasa de todo.

2006

La restauración

La casa se restaura por completo respetando la arquitectura tradicional catalana: la piedra original a la vista, la madera, los volúmenes. Toques de modernidad, alma intacta.

Hoy

Una nueva etapa

Can Casellas vive dedicada a la gastronomía y a la celebración: cocina catalana de temporada, huerto propio detrás de la masía y un jardín que cada fin de semana ve celebrar algo que merece ser recordado.

Escalera de piedra y vegetación en la masía Can Casellas
La casa

Piedra que escucha sobremesas.

Salas interiores con los muros originales. Un jardín arbolado con rincones que parecen colocados ahí por un director de cine. Barricas, un carro antiguo y, alrededor, la calma del Montnegre.

Detrás de la masía, la huerta: de ahí salen, en temporada, los calçots y parte de la verdura que acaba en tu plato. Del bancal a la mesa hay unos metros.

s. XIIIMuros originales
HuertoCosecha propia
MontnegreParque natural
Lo que no ha cambiado

Cinco cosas que llevamos en la piedra.

  1. Cercanía

    El trato de una casa de pueblo: por el nombre, con calma y con memoria de lo que te gustó la última vez.

  2. Hospitalidad

    Nuestra manera de entender el oficio: que entres como cliente y salgas como si fueras de la familia.

  3. Tradición

    Respeto por la cocina catalana y por la casa que la acoge. Lo antiguo no se disfraza: se cuida.

  4. Detalle

    En cada servicio y en cada celebración — desde la flor de la mesa hasta el plan B por si llueve.

  5. Autenticidad

    Una experiencia de verdad, de tierra y de buena comida. Sin decorados: la masía es real, y se nota.

Lo que se dice en la sobremesa
4,2 Más de 1.300 reseñas en Google

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Reservas

La masía pone 740 años. Tú pones la ocasión.

Reserva tu mesa en un minuto. Y si lo que preparas es una celebración, cuéntanoslo: te llamamos y le damos forma juntos.

Comidas de lunes a domingo · Cenas viernes y sábado